Hace ya tres o cuatro años que en Francia disponen de coches para circular por la carretera, que son eléctricos o de aire comprimido. Cerca de Barcelona se instaló hace unos cinco años una empresa de origen francés, con el propósito de fabricar coches de aire comprimido. A pesar de que la administración de la Generalitat de Catalunya le dio una gran bienvenida y mucha publicidad, hoy día aun no se pueden comprar esos coches para circular por la carretera. De hecho, no hay ningún coche ni con motor eléctrico ni de aire comprimido que circule por toda España. Solo pueden circular por recintos privados y sin acceso a la carretera.
Ese una pena que nos obliguen en Barcelona a circular más lento para contaminar menos, cuando todos podríamos circular a la velocidad actual sin contaminar más si no usaramos motores aun de combustión de derivados del petróleo, de hecho, no contaminaríamos nada en absoluto.
¿A que espera nuestro gobierno para permitir la libre circulación de vehículos con cualquier tipo de motor impulsor? Es más, el gobierno tendría que obligar el uso exclusivo de los vehículos con motor no contaminante en un periodo no muy lejano.
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